Bienvenidos al sitio de la revista de la cooperativa El Álamo.

La Universidad de Buenos Aires sale al encuentro de la sociedad civil y se pone al servicio de los que más necesitan de profesionales de calidad dotados de una importante sensibilidad social. De aquí que se establezca esta relación con cooperativas y ONGs dedicadas a abordar el problema de la basura en un sector de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La revista “CONEXIONES.UNAMOSEPARANDO” , se hace cargo de la cuestión de la BASURA desde diferentes aristas: lo social, lo político, lo económico, lo medioambiental, etc.
Ponemos sobre relieve la basura como problema complejo, ya que además supone subjetividades que deberían ser re-pensadas y en ese sentido, re- significadas, como por ejemplo el cartoneo.
Somos articuladores de los saberes y sentidos presentes en la sociedad; y también facilitadores del diálogo público en la esfera pública, debido a que como comunicadores sociales tenemos un rol ético, social y práctico fundamental como colaboradores en construir ciudadanía.

RECICLADO

Las cooperativas reciben plástico, vidrio, cartón, papeles, latas de metal y tetra bricks. Es importante que estén limpios y secos para recuperarlos.

EL ÁLAMO

El Álamo es una de las distintas cooperativas que trabajan en la recuperación de residuos dentro de Capital Federal. Su área es la comuna 12.

CONTENEDORES

Uno de los contenedores que pueden verse por la Ciudad. Son útiles para desechar todo tipo de basura pero nadie los quiere enfrente de su casa.

DEUDA

Según la OMS, una ciudad debe contar con 10 m2 de espacios verdes por habitante para ser un buen entorno. Buenos Aires está en deuda: llega a 6 m2.

SEPARACIÓN EN ORIGEN

Una de las claves para gestionar adecuadamente los residuos es la separación en origen. De lo contrario pierden valor y exigen un mayor esfuerzo.

CONTAMINACIÓN

El riesgo que implica la invasión de los desechos en la vida diaria de las personas.

DESECHOS

Las cuencas de los ríos reciben desechos directa e indirectamente, y afecta a las poblaciones más vulnerables, que suelen establecerse alrededor.

Reciclan basura electrónica con fines solidarios

Desde el año 2002 hasta la actualidad se vieron beneficiadas más de 1300 escuelas de todo el país.

Por Fernando Paz

Es una iniciativa de Fundación Equidad, una ONG que se encarga de regresar a la vida útil principalmente computadoras y también otros artículos electrónicos en desuso como cámaras digitales, electrodomésticos, faxes, fotocopiadoras, impresoras, televisores, para luego donarlos a instituciones y organizaciones sociales que los necesiten.



Los integrantes de Equidad destacan que su acción es posible gracias a la solidaridad de particulares
 y empresas que les entregan en forma desinteresada los equipos que ya no utilizan para que ellos los reciclen y posteriormente los entreguen a escuelas, comedores infantiles, y diferentes organizaciones
sociales de todo el país.

Uno de los pilares fundamentales de su tarea cotidiana es sin duda la contribución con la disminución del impacto de los artefactos electrónicos sobre el ambiente, aunque también resulta destacable el punto de vista social de su trabajo.

En ese sentido, desde la fundación aseguran que las colaboraciones que realizan no surgen producto de decisiones arbitrarias, sino que luego de conocer las peticiones que les llegan de las diferentes instituciones, seleccionan aquellas que consideran con mayores desventajas a la hora de acceder a las nuevas tecnologías.

Además, resaltan lo importante que resulta el hecho de que quienes reciban las donaciones también se comprometan con el cuidado del medio ambiente, ya que les piden que en el futuro cuando las computadoras u otros equipos dejen de funcionar los entreguen nuevamente a la fundación para poder mitigar el daño ambiental. 



¿Basura qué?

Por Santiago Acevedo

Alrededor de dos décadas atrás ha surgido una nueva expresión  que a diario se oye a viva voz en foros internacionales, senados de diferentes países, discursos políticos, universidades, agendas empresariales, colegios, ONG´S, inclusive en las conversaciones cotidianas de una familia, y por supuesto, entre los defensores del medio ambiente. Sin embargo, pocos son los que realmente conocen y le dan la verdadera importancia que ésta se merece. Si aún no la ha identificado o es la primera vez que lee sobre el tema, se dará cuenta que el hablar de “Basura Cero”  es entrar en un mundo que involucra a todos y donde cada ser viviente se verá beneficiado.

“Basura Cero” surge a partir de un ideal positivista de tener un planeta con un reciclaje total; países como Australia, Nueva Zelanda y Dinamarca son pioneros en adoptar este nuevo concepto  y verlo desde un punto de vista político, otorgándole alta importancia e implementando políticas que apoyen la iniciativa.

La mirada actual del reciclaje deja de lado los pasos trillados y de cajón que encerraban la basura en un ciclo básico donde se creía que los únicos responsables del tema eran los “recicladores” encargados de extraer de la basura (cartón, latas y  plástico.) “Basura Cero” va más allá y hace partícipe del reciclaje a todos, introduciendo variantes como lo son el  “reciclaje en la fuente”, la “fabricación de productos con la opción de ser reciclables”, “aprovechar los recursos que a diario se desechan”… En síntesis, que los residuos no lleguen a un relleno, permitiendo su circulación constante dentro del proceso de transformación en nuevos elementos. En cuanto a los residuos orgánicos, estos serán procesados en plantas de compostaje o biogás. De igual forma, ver la labor del reciclador o mal llamado “cartonero”  como un oficio más que merece respeto y admiración ya que no cualquiera tiene las agallas de levantarse cada mañana a limpiar la suciedad que el resto del planeta produce a diario.

Ciudades como Bogotá, Temuco, Santa Cruz y Buenos Aires han decretado leyes de Basura Cero. En otros países de Latinoamérica, como Ecuador, Perú, Venezuela,  Paraguay, Uruguay y Brasil sus iniciativas se encuentran marcadas dentro de un proyecto similar. En relación a lo anterior, se hace foco en Argentina, donde el pasado 24 de noviembre del 2005 se sancionó la Ley No. 1854 “De Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos” para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.  El proyecto de ley fue presentado y liderado por Greenpeace Argentina en agosto del 2004 basándose en la necesidad de hacer un giro de 180° en el modelo de recolección de basuras en Buenos Aires.

La ley No. 1854 menciona en su artículo 2 el concepto Basura Cero: “Se entiende como concepto de "Basura Cero", en el marco de esta norma, el principio de reducción progresiva de la disposición final de los residuos sólidos urbanos, con plazos y metas concretas, por medio de la adopción de un conjunto de medidas orientadas a la reducción en la generación de residuos, la separación selectiva, la recuperación y el reciclaje”.

Este nuevo mandato legislativo pretende promover  “la reducción de la generación de la basura, la utilización de productos más duraderos o reutilizables, al mismo tiempo que la separación y el reciclaje de productos susceptibles de serlo, así mismo, que el compostaje y/o biodigestión de residuos orgánicos”  entre otras, como lo menciona con detalle la ley en su artículo 8.
Entre tanto, la CEAMSE (empresa creada por los gobiernos de la provincia de Buenos Aires y la ciudad de Buenos Aires para realizar la gestión integral de los Residuos sólidos urbanos del área metropolitana), muestra las estadísticas de residuos que deben ser llevados a un relleno sanitario desde el año 2009 hasta marzo del 2014 y  las cifras, en principio, no son muy alentadoras: se pasó de 1.847.407,3 en el 2009 a 2.131.078,4 toneladas en el 2012. Sin embargo, para 2013 las cifras fueron más favorables registrando un total de 1.520.263,3 toneladas. Los números persisten en mostrar un balance positivo detallando una importante reducción en marzo del 2014 en relación al mismo mes del 2013 pasando de 130.365,4 a 109.108,2 toneladas respectivamente. Esto permite ver claramente que con la unión de todos los órganos competentes y la colaboración de cada individuo se puede lograr con éxito el proyecto hecho ley  llamado  “Basura Cero”. 

Siguiendo el ejemplo de la Capital Federal,  Bahía Blanca y Rosario están trabajando en su propio proyecto de “Basura Cero”. Desde la revista Conexiones, apoyados por la Universidad de Buenos Aires, se estará atento a sus avances y acompañando su progreso.

Fuentes:


Derroche de agua

Un bien preciado, generador de vida, escaso y necesario cuidarlo entre todos.

Por Rosario Lafuente

Se debe mirar al agua como un bien preciado del cual depende la vida en nuestro planeta. Cuidarla es misión de todos y comenzar a cuidar este recurso de manera que afecte nuestras decisiones personales generará un efecto global positivo, sin duda.
Según Aysa una canilla que gotea desperdicia 320 litros de agua por semana, que equivale al consumo de agua de una persona durante tres días. La Organización Mundial de la Salud informó que se necesitan 100 litros de agua por día para cubrir las necesidades básicas de una persona. Es alarmante si se contaran todos los litros de agua que se desperdician en segundos y en acciones cotidianas, ¿Será porque no tomamos conciencia de la situación o por falta de interés en el tema? Para estos casos, para tomar en cuenta este recurso del cual depende no solo nuestra existencia, se deben dejar las excusas de lado y comprometerse con la VIDA.



El segundo paso, luego de tomar conciencia del derroche de agua, es comenzar a evitar las pérdidas, cerrando bien las canillas, no dejar el agua corriendo para lavarse los dientes y la vajilla. Calcular la temperatura del agua para las duchas a fin de evitar el agregado excesivo de agua fría, y no dejar el agua corriendo durante un tiempo prolongado. Tener en cuenta que en un baño de inmersión se consume más agua que al ducharse.
El riego de las plantas, jardines, la limpieza del auto y veredas realizarlo con mangueras con sistema de corte o baldes, dado que una manguera abierta consume 19 litros de agua por minuto.

Con respecto a los inodoros, existen depósitos de doble carga diferenciada, dado que  para desechar sólidos se requiere más cantidad de agua que para desechar líquidos, y es más, existen sistemas de cañerías que reutilizan el agua de desagües de ducha y lavatorios para que sirva para el inodoro.

Es importante notar que se puede utilizar el agua de lluvia para diversos usos en reemplazo del agua potable, para ello se pueden instalar depósitos teniendo en cuenta de que no sirvan para el desarrollo y criadero de mosquitos.

El lavarropas ayuda a ahorrar agua si se hacen eco lavados y se realiza una carga completa de ropa, lo mismo el lavavajillas que consume menos agua que el lavado a mano.

Los consejos descriptos con anterioridad se pueden utilizar en establecimientos de todo tipo, escuelas, comercios, oficinas, hogares, etc. En todo lugar en el que transcurra nuestro día. ¡Súmate vos también al cuidado del agua!

Galería

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