Basura acumulada, salud perjudicada

Con la llegada de las temperaturas cálidas, aumentan los riesgos que genera la acumulación de residuos para la salud.

Por Agustín Ferro y Fernando Paz.

La basura es un problema en todo el mundo. Su recolección y disposición final genera múltiples conflictos y requiere de abundantes recursos económicos y naturales. Estos problemas se hacen más notorios en las ciudades, donde los desechos se depositan en las calles y contienen elementos más peligrosos y tóxicos que los residuos únicamente orgánicos. Además, la alta densidad de empresas, comercios y habitantes genera grandes cantidades de despojos. Se calcula que una familia tipo genera, en la Ciudad de Buenos Aires, entre cuatro y cinco kilos de basura por día.



Por otro lado, los factores laborales, logísticos, climáticos y políticos, entre otros, hacen que su recolección sea muchas veces deficiente, lo que genera la acumulación de los desechos en grandes montañas. Estos cúmulos se convierten en focos infecciosos que afectan al medio ambiente y son peligrosos para la salud del hombre y los animales. Con la llegada de las estaciones cálidas, estos riesgos aumentan.

El amontonamiento de basura genera un líquido llamado lixiviado. Este “jugo de basura”, además de contener sustancias tóxicas inorgánicas, favorece la proliferación de virus, bacterias y hongos, y se escurre hacia los desagües o se filtra a las napas subterráneas contaminando las fuentes de agua potable. El contacto con este fluido y la basura acumulada es sumamente nocivo y puede generar distintas enfermedades. Los más vulnerables son los niños, las mujeres embarazadas y los ancianos. 

Entre las afecciones más comunes podemos mencionar:
- Gastrointestinales: producidas en general por la contaminación de alimentos y bebidas que fueron manipulados sin la higiene adecuada. También, por vía aérea, pueden ingerirse o depositarse sobre los alimentos microorganismos peligrosos.
- Micóticas: producen irritaciones en la piel y en ocasiones pueden dañar el pelo y las uñas. Son causadas por hongos que se generan en la basura que se acumula durante un tiempo en un espacio abierto.
- Respiratorias: se producen como consecuencia de la inhalación de aire contaminado por distintos virus, bacterias y sustancias tóxicas. Pueden perjudicar a los pulmones, generar asma y bronquitis, y es muy común que irriten los ojos y las fosas nasales.

Para evitar los riesgos para la salud hay que ser cuidadosos con la higiene. Si no puede evitarse el contacto con la basura (no sólo la que eventualmente se acumula en la vía pública, también hay que ser cuidadosos con los residuos en el hogar y los comercios), se deben usar guantes para manipular desechos, tachos, volquetes y contenedores; también es importante desinfectar las áreas de depósito de basura -incluyendo pisos y recipientes, tanto en el hogar como en la calle-, y lavarse muy bien las manos luego de tratar con los residuos.


También conviene separar los residuos entre secos (papel y cartón, plástico, vidrio, envases, baterías, etc.) y húmedos (restos de comida, desechos de animales, sustancias orgánicas, etc.) ya que esto genera una basura más “limpia” dado que disminuye el lixiviado y colabora con los recuperadores y la disposición final en los rellenos sanitarios.

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